La localidad de Carén, nombre de etimología mapuche que significa “Lugar Verde”, se ubica al interior sureste de la comuna de Monte Patria.
Frente a Carén los Ríos Grande y Mostazal que fluyen desde los sectores cordilleranos, se unen para continuar su designio hasta el Embalse “La Paloma”. Es una comunidad integrada por pequeños comerciantes, agricultores temporeros y ganaderos.
Carén tiene una importancia de enlace entre los pueblos más cercanos que se encuentran en los enclaves a la ribera de los ríos.
La Educación en Carén
La educación en Carén, comenzó a desarrollarse en la segunda mitad del siglo XIX, teniendo como dato posible, el año 1871.
Con la fundación del Convento de Carén, que se remonta a la época en que el Párroco de Carén era el Cura don Luis Hidalgo Barrera, el cual solicita al obispo de La Serena, don José María Caro, la fundación de una casa de religiosas que funcionaria como escuela primaria para niñas a “Titulo de Experimento”.
Estas religiosas pertenecían a una congregación llamada “Hermanas del Salvador” autorizadas por las S. C. de propaganda FIDE del 21 de junio de 1923.
Se autoriza la fundación el 18 de Julio de 1934. En la Casa de de doña Bernarda Gallardo Opazo que en su Testamento en la Notaria de Ovalle de fecha 12 de noviembre de 1910 y en la cláusula undécima dice así “Lego la casa de Carén para el establecimiento de una Escuela Parroquial, que deberá correr en ella el señor cura y como mejor convenga a los intereses de la Iglesia con la obligación de aplicar anualmente una Misa por el descanso de mi alma el día de San Bernardo”.
Entonces hubo en Carén una Escuela de Hombres y una de Niñas, según relatan algunos vecinos, la enseñanza estaba dada en 2 cursos o niveles a los que denominaban “Libros”, primer libro (lectura y escritura), segundo libro (nociones de castellano, historia, religión etc).
Aparte de la Casa del Convento Viejo, donde funcionaba la escuela Experimental de Niñas, en la Actual casa de Don René Oro funcionaba la Escuela de Niños.
Algunos profesores de la época:
Carmen Órdenes de Castillo
Jorge Cereceda.
En años más tarde se fucionan las dos escuelas formando una sola que funcionaba en aquel entonces en la casa del Sr. Egaña, frente a la plaza, dando lugar a la Escuela Mixta de Carén.
Ante el reclamo de la comunidad comienza una nueva etapa en la enseñanza de Carén, ya que la I. Municipalidad de Monte Patria adquiere unos terrenos donados por los señores Juan Cáceres A. Y José Agustín Pizarro, donde se inicia la construcción de un nuevo establecimiento educacional, el que fue construido un año más tarde, en 1965, gracias a la intervención del entonces regimiento Arica de La Serena, edificándose un primer pabellón, ubicado paralelo al camino público, , más tarde denominada Escuela Coeducacional N° 20.
En Septiembre de 1981 fue traspasada del Ministerio de Educación a la I.Municipalidad de Monte Patria, denominandose en ese tiempo Escuela G- N° 228.
En la década de los 90’ se denomina Escuela Carén, nombre que es cambiado a partir de enero del 2003, donde por votación democrática pasa a llamarse Colegio Río Grande.
Este edificio funcionó por 43 años hasta que fue demolida en el año 2007, para reconstruir el nuevo Colegio que albergará a los y las estudiantes del siglo XXI. En el año 2008, el Colegio funciona en una escuela de emergencia.
El nuevo Colegio, que es un edificio de tres niveles, tiene una capacidad para 400 alumnos, con todos los requirimientos de infraestructura e implementación que se necesita para una educación de calidad, además de contar con un cuerpo de profesores competentes y comprometidos con su labor, dando al Colegio una imagen como un de los mejores de la Comuna, además de adjudicarse la Excelencia Académica.
También existe un Internado que tiene una capacidad para atender a 50 alumnos damas y Varones, desde lunes a viernes.
Con la fundación del Convento de Carén, que se remonta a la época en que el Párroco de Carén era el Cura don Luis Hidalgo Barrera, el cual solicita al obispo de La Serena, don José María Caro, la fundación de una casa de religiosas que funcionaria como escuela primaria para niñas a “Titulo de Experimento”.
Estas religiosas pertenecían a una congregación llamada “Hermanas del Salvador” autorizadas por las S. C. de propaganda FIDE del 21 de junio de 1923.
Se autoriza la fundación el 18 de Julio de 1934. En la Casa de de doña Bernarda Gallardo Opazo que en su Testamento en la Notaria de Ovalle de fecha 12 de noviembre de 1910 y en la cláusula undécima dice así “Lego la casa de Carén para el establecimiento de una Escuela Parroquial, que deberá correr en ella el señor cura y como mejor convenga a los intereses de la Iglesia con la obligación de aplicar anualmente una Misa por el descanso de mi alma el día de San Bernardo”.
Entonces hubo en Carén una Escuela de Hombres y una de Niñas, según relatan algunos vecinos, la enseñanza estaba dada en 2 cursos o niveles a los que denominaban “Libros”, primer libro (lectura y escritura), segundo libro (nociones de castellano, historia, religión etc).
Aparte de la Casa del Convento Viejo, donde funcionaba la escuela Experimental de Niñas, en la Actual casa de Don René Oro funcionaba la Escuela de Niños.
Algunos profesores de la época:
Carmen Órdenes de Castillo
Jorge Cereceda.
En años más tarde se fucionan las dos escuelas formando una sola que funcionaba en aquel entonces en la casa del Sr. Egaña, frente a la plaza, dando lugar a la Escuela Mixta de Carén.
Ante el reclamo de la comunidad comienza una nueva etapa en la enseñanza de Carén, ya que la I. Municipalidad de Monte Patria adquiere unos terrenos donados por los señores Juan Cáceres A. Y José Agustín Pizarro, donde se inicia la construcción de un nuevo establecimiento educacional, el que fue construido un año más tarde, en 1965, gracias a la intervención del entonces regimiento Arica de La Serena, edificándose un primer pabellón, ubicado paralelo al camino público, , más tarde denominada Escuela Coeducacional N° 20.
En Septiembre de 1981 fue traspasada del Ministerio de Educación a la I.Municipalidad de Monte Patria, denominandose en ese tiempo Escuela G- N° 228.
En la década de los 90’ se denomina Escuela Carén, nombre que es cambiado a partir de enero del 2003, donde por votación democrática pasa a llamarse Colegio Río Grande.
Este edificio funcionó por 43 años hasta que fue demolida en el año 2007, para reconstruir el nuevo Colegio que albergará a los y las estudiantes del siglo XXI. En el año 2008, el Colegio funciona en una escuela de emergencia.
El nuevo Colegio, que es un edificio de tres niveles, tiene una capacidad para 400 alumnos, con todos los requirimientos de infraestructura e implementación que se necesita para una educación de calidad, además de contar con un cuerpo de profesores competentes y comprometidos con su labor, dando al Colegio una imagen como un de los mejores de la Comuna, además de adjudicarse la Excelencia Académica.
También existe un Internado que tiene una capacidad para atender a 50 alumnos damas y Varones, desde lunes a viernes.
La Parroquia de Carén y sus sacerdotes.
Los servicios religiosos en esa época debían oficiarse en Sotaquí, poblado pionero durante la colonización o en las capillas de los fundos cuando los visitaba un Sacerdote a petición del encomendero o dueño de las tierras.
Uno de los edificios más antiguos que posee Carén es su Parroquia, en sus orígenes fue capilla del antiguo fundo de Don Manuel Antonio Iribarren y en al año 1824 fue elevado a Parroquia, según consta en el acta Parroquial.
El primer Sacerdote en la Parroquia fue Don Mariano Godomar, quien tiene el mérito de haber organizado la naciente Parroquia, desde entonces han cuidado de este rebaño 32 sacerdotes que han administrado los Santos Sacramentos a todos sus files de estos Valles, cada uno de ellos han impreso su personal sello a esta Parroquia, ayudando a fortalecer la Fe en Dios, Construyendo Capillas en otros pueblos, mejorando la Iglesia Parroquial, etc. y por sobretodo velando por su Pueblo.
Las vocaciones surgidas, en la parroquia son seis:
1- Padre Pedro Vega G. nacido en Tulahuén.
2- Madre Juliana Cereceda Araya, su nombre de religiosa, hermana Ana del amor Misericordioso, nacida en Carén.
3- Padre Gustavo Cereceda Marín, nacido en Carén.
4- Padre David Segovia, nacido en Chañaral de Carén
5- Madre María Verónica Chirino, nacida en Carén.
6- Hermana San Luis, nacida en Tulahuén.
Texto recopilado de Biblioredes
www.biblioredes.cl/BiblioRed/Nosotros+en+Internet/montepatria/parroquias
Uno de los edificios más antiguos que posee Carén es su Parroquia, en sus orígenes fue capilla del antiguo fundo de Don Manuel Antonio Iribarren y en al año 1824 fue elevado a Parroquia, según consta en el acta Parroquial.
El primer Sacerdote en la Parroquia fue Don Mariano Godomar, quien tiene el mérito de haber organizado la naciente Parroquia, desde entonces han cuidado de este rebaño 32 sacerdotes que han administrado los Santos Sacramentos a todos sus files de estos Valles, cada uno de ellos han impreso su personal sello a esta Parroquia, ayudando a fortalecer la Fe en Dios, Construyendo Capillas en otros pueblos, mejorando la Iglesia Parroquial, etc. y por sobretodo velando por su Pueblo.
Las vocaciones surgidas, en la parroquia son seis:
1- Padre Pedro Vega G. nacido en Tulahuén.
2- Madre Juliana Cereceda Araya, su nombre de religiosa, hermana Ana del amor Misericordioso, nacida en Carén.
3- Padre Gustavo Cereceda Marín, nacido en Carén.
4- Padre David Segovia, nacido en Chañaral de Carén
5- Madre María Verónica Chirino, nacida en Carén.
6- Hermana San Luis, nacida en Tulahuén.
Texto recopilado de Biblioredes
www.biblioredes.cl/BiblioRed/Nosotros+en+Internet/montepatria/parroquias
Carén, un Curato, después una Comuna
Carén, antes de la llegada de los Españoles se encontrada habitada por indígenas, prueba de ello es que existen numerosos petroglifos y la presencia de vestigios indígenas.
En el período de la Conquista en América, los indígenas pacíficos de estas zonas, por medio de las encomiendas jugaron un papel importante en el sistema feudal que impusieron los españoles, donde bastaba solicitar al gobernador de la zona las tierras que estuvieran despobladas de españoles y con indios que las habitaban.
Ya durante la Colonia, los Ríos Grande y Mostazal pertenecían a las Familias Godomar y Ahumada respectivamente, dividiéndose con el tiempo los terrenos en los hijos de estos, aunque en algunos casos se produjeron ventas de ciertos sectores. Es así como al final de la Colonia se encuentra como dueño del Fundo Carén al Sr. Manuel Antonio Irribaren.
Carén es reconocido como Curato en 1620 por el Ministro Aldair, pero fue fundado como poblado en la segunda mitad del siglo XVIII, tiempo que también se fundaron los poblados de Sotaquí y Punitaquí. Se afirma, que el pueblo alcanzó importancia durante este período, cuando existió en el sector una zona fronteriza con Argentina. A partir de esos años comienza paulatinamente a organizarse como pueblo, con todas sus organizaciones principales, incluso en un tiempo llegó a ser Comuna, bajo la presidencia de Don Jorge Montt, se crea la Comuna de Rapel, cuya capital comunal fue Carén. Su primer Alcalde fue Don Nicomes Contreras Díaz.
Se introducen ajustes territoriales entre las comunas de Monte Patria y Carén con el Decreto Ley 803, de 22 de diciembre de 1925 suprime la Comuna de Carén, la que es anexada a Monte Patria.
Uno de los edificios más antiguos que posee Carén, es su Parroquia, en sus orígenes fue capilla del antiguo fundo de Don Manuel Antonio Iribarren y en al año 1824 fue elevado a Parroquia, según consta en el acta Parroquial.
Los servicios religiosos en esa época debían oficiarse en Sotaquí, poblado pionero durante la colonización o en las capillas de los fundos cuando los visitaba un Sacerdote a petición del encomendero o dueño de las tierras.
El primer Sacerdote en la Parroquia fue Don Mariano Godomar, quien tiene el mérito de haber organizado la naciente Parroquia
En el período de la Conquista en América, los indígenas pacíficos de estas zonas, por medio de las encomiendas jugaron un papel importante en el sistema feudal que impusieron los españoles, donde bastaba solicitar al gobernador de la zona las tierras que estuvieran despobladas de españoles y con indios que las habitaban.
Ya durante la Colonia, los Ríos Grande y Mostazal pertenecían a las Familias Godomar y Ahumada respectivamente, dividiéndose con el tiempo los terrenos en los hijos de estos, aunque en algunos casos se produjeron ventas de ciertos sectores. Es así como al final de la Colonia se encuentra como dueño del Fundo Carén al Sr. Manuel Antonio Irribaren.
Carén es reconocido como Curato en 1620 por el Ministro Aldair, pero fue fundado como poblado en la segunda mitad del siglo XVIII, tiempo que también se fundaron los poblados de Sotaquí y Punitaquí. Se afirma, que el pueblo alcanzó importancia durante este período, cuando existió en el sector una zona fronteriza con Argentina. A partir de esos años comienza paulatinamente a organizarse como pueblo, con todas sus organizaciones principales, incluso en un tiempo llegó a ser Comuna, bajo la presidencia de Don Jorge Montt, se crea la Comuna de Rapel, cuya capital comunal fue Carén. Su primer Alcalde fue Don Nicomes Contreras Díaz.
Se introducen ajustes territoriales entre las comunas de Monte Patria y Carén con el Decreto Ley 803, de 22 de diciembre de 1925 suprime la Comuna de Carén, la que es anexada a Monte Patria.
Uno de los edificios más antiguos que posee Carén, es su Parroquia, en sus orígenes fue capilla del antiguo fundo de Don Manuel Antonio Iribarren y en al año 1824 fue elevado a Parroquia, según consta en el acta Parroquial.
Los servicios religiosos en esa época debían oficiarse en Sotaquí, poblado pionero durante la colonización o en las capillas de los fundos cuando los visitaba un Sacerdote a petición del encomendero o dueño de las tierras.
El primer Sacerdote en la Parroquia fue Don Mariano Godomar, quien tiene el mérito de haber organizado la naciente Parroquia
Antecedentes llegada españoles Región de Coquimbo
Estos valles en sus comienzos estuvieron habitados por aborígenes Diaguitas, los cuales tuvieron una cultura basada en la agricultura y cerámica, ya que cultivaban varias especies como también construían diversos utensilios para el hogar o para labranza, algunos de ellos en metal.
1) PERÍODO PRECOLOMBINO:
Estos valles estarían todos en sus comienzos habitados por aborígenes Diaguitas, los cuales tuvieron una cultura avanzada, especialmente en la cerámica y agricultura, ya que cultivaban varias especies y conocían la metalurgia la que servía para construir diversos utensilios , especialmente de labranzas . Emplearon el riego sobre terrazas enclavadas en las laderas de los cerros; a lo que los españoles a su llegada denominaron andenes. De allí el nombre de nuestra cordillera “ANDES”
Con la invasión Inca, estos perfeccionaron su técnica, e introdujeron el lenguaje, las costumbres los instrumentos de labranza y construcción.
A la llegada de los españoles a Chile encontraron este panorama social y cultural en esta zona de Coquimbo y Atacama. En ese entonces, la flora nativa era rica y variada, pero los nuevos cultivos de árboles y especies traídos del Viejo Mundo se fueron abriendo paso entre las especies autóctonas.
Los historiadores españoles casi no mencionan antecedentes de los indígenas del norte , salvo el relato de Marino de Llovera , quien se refiere a un acontecimiento ocurrido a la llegada de los primeros españoles y los Indios de Coquimbo y Atacama .
Dicho relato aparece en la obra del arqueológo F.L .Cordely , fundador del Museo Arqueológico de La Serena titulado “CULTURA DIAGUITA CHILENA” y “CULTURA DE LOS MOLLE” (1). La lectura del siguiente fragmento nos permitirá tener una visión un poco más precisa de la organización social de nuestros antepasados durante la prehistoria , por lo menos durante el dominio inca similar debió de haber sido el sistema de vida de los indios de los valles del interior de la región .
En 1535, tres (3) intrépidos españoles : Juan Sedizo , Antonio Gutierrez y Diego Peréz del Río recibieron orden de su cuartel general en Cuzco de ir a Tupiza (Bolivia ), para interceptar el convoy del tributo ,que los indios de Chile tenian que mandar ese año al Inca . La Expedición de Almagro ya estaba en preparación y se quería evitar que el tributo cayera en manos de los antiguos amos del Perú.
Como los tres (3) españoles no encontraron en su trayecto el convoy con el tributo, se dejaron conducir por perdidos guías, de seguir a Chile por el despoblado de Atacama, llegaron al Valle de Copiapó, después de las consiguientes penurias sufridas en el desierto, cuya extensión calculaban en 120 leguas.
Aquí fueron bien recibidos y atendidos y uno de ellos Juan de Sedizo , que hacia de cabo y que se había ello muy práctico en la lengua quichua dio a los habitantes noticias de los sucesos del Perú y de la próxima marcha de la expedición de Almagro hacia este país .
De aquí hicieron lo mismo en el Valle del Huasco y enseguida en el de Coquimbo. Las noticias de que eran portadores estos hombres tan extraños para los indios hicieron creer a estos que los españoles venían animados para ayudarles y liberarlos del tributo del Inca, tanto más que les dijeron que en la expedición que iba a venir, vendrían varios miembros de la Casa Real del Inca (el Graartas, un sacerdote Villac Umo y el Principe Paull Tupac). Todo eso había constituido para que los tres animosos soldados españoles se captaran la benevolencia de los nativos a cuyo efecto juntaron cuatro mil fanegas de maíz, mataron otros tantos guanacos de los cuales hicieron charqui y quince mil perdices de las cuales hicieron cecinas, etc.
Como la expedición de Almagro tardara en llegar, los tres soldados resolvieron escribir cartas en duplicados, imponiéndole a Almagro de todo lo que habían hecho para su expedición. Dos de ellos salieron con las cartas, quedando el tercero en el Valle de Coquimbo, calculando que la expedición de Almagro había de tomar uno de los dos únicos caminos que conducía a Chile , uno de los soldados se metió al desierto , siguiendo la vía construida para el Inca y colocó la carta en lugar donde pudiera ser vista y el otro atravesó la Cordillera y fue a colocar en el camino a Tucumán , esta última fue la que encontró Almagro antes de cruzar la cordillera .Vuelto los dos jinetes de colocar las cartas , se unieron en Copiapó donde les esperaba el tercero pero como los meses pasaron sin que llegase la expedición que ellos habían anunciado y para lo cual habían hecho acopio de meses, el cacique Aníen , Gobernador de Coquimbo y el cacique Mercandil , creyendo haber sido burlados por los tres españoles , acordaron darles muerte, en cuyo acto tuvieron participación algunos Jefes del Valle de Copiapó .
Por fin, después de increíbles penurias , llegó la expedición de Almagro a Coquimbo , donde fue bien recibido por los indios y por el cacique gobernador.
Almagro pudo averiguar todo lo referente a la muerte de los tres soldados españoles, pero esperó el momento propicio para vengarlos, estableciendo muy buenas relaciones con los indígenas.
Pronto se presento una ocasión para efectuar la venganza. Llegaron a reunirse los destacamentos que habían dejado en Copiapó y en Huasco trayendo algunos indígenas comprometidos en la muerte de los tres jinetes. Entonces Almagro, aparentado desentenderse del crimen ejecutado, ordenó sólo que los vigilaran.
1) PERÍODO PRECOLOMBINO:
Estos valles estarían todos en sus comienzos habitados por aborígenes Diaguitas, los cuales tuvieron una cultura avanzada, especialmente en la cerámica y agricultura, ya que cultivaban varias especies y conocían la metalurgia la que servía para construir diversos utensilios , especialmente de labranzas . Emplearon el riego sobre terrazas enclavadas en las laderas de los cerros; a lo que los españoles a su llegada denominaron andenes. De allí el nombre de nuestra cordillera “ANDES”
Con la invasión Inca, estos perfeccionaron su técnica, e introdujeron el lenguaje, las costumbres los instrumentos de labranza y construcción.
A la llegada de los españoles a Chile encontraron este panorama social y cultural en esta zona de Coquimbo y Atacama. En ese entonces, la flora nativa era rica y variada, pero los nuevos cultivos de árboles y especies traídos del Viejo Mundo se fueron abriendo paso entre las especies autóctonas.
Los historiadores españoles casi no mencionan antecedentes de los indígenas del norte , salvo el relato de Marino de Llovera , quien se refiere a un acontecimiento ocurrido a la llegada de los primeros españoles y los Indios de Coquimbo y Atacama .
Dicho relato aparece en la obra del arqueológo F.L .Cordely , fundador del Museo Arqueológico de La Serena titulado “CULTURA DIAGUITA CHILENA” y “CULTURA DE LOS MOLLE” (1). La lectura del siguiente fragmento nos permitirá tener una visión un poco más precisa de la organización social de nuestros antepasados durante la prehistoria , por lo menos durante el dominio inca similar debió de haber sido el sistema de vida de los indios de los valles del interior de la región .
En 1535, tres (3) intrépidos españoles : Juan Sedizo , Antonio Gutierrez y Diego Peréz del Río recibieron orden de su cuartel general en Cuzco de ir a Tupiza (Bolivia ), para interceptar el convoy del tributo ,que los indios de Chile tenian que mandar ese año al Inca . La Expedición de Almagro ya estaba en preparación y se quería evitar que el tributo cayera en manos de los antiguos amos del Perú.
Como los tres (3) españoles no encontraron en su trayecto el convoy con el tributo, se dejaron conducir por perdidos guías, de seguir a Chile por el despoblado de Atacama, llegaron al Valle de Copiapó, después de las consiguientes penurias sufridas en el desierto, cuya extensión calculaban en 120 leguas.
Aquí fueron bien recibidos y atendidos y uno de ellos Juan de Sedizo , que hacia de cabo y que se había ello muy práctico en la lengua quichua dio a los habitantes noticias de los sucesos del Perú y de la próxima marcha de la expedición de Almagro hacia este país .
De aquí hicieron lo mismo en el Valle del Huasco y enseguida en el de Coquimbo. Las noticias de que eran portadores estos hombres tan extraños para los indios hicieron creer a estos que los españoles venían animados para ayudarles y liberarlos del tributo del Inca, tanto más que les dijeron que en la expedición que iba a venir, vendrían varios miembros de la Casa Real del Inca (el Graartas, un sacerdote Villac Umo y el Principe Paull Tupac). Todo eso había constituido para que los tres animosos soldados españoles se captaran la benevolencia de los nativos a cuyo efecto juntaron cuatro mil fanegas de maíz, mataron otros tantos guanacos de los cuales hicieron charqui y quince mil perdices de las cuales hicieron cecinas, etc.
Como la expedición de Almagro tardara en llegar, los tres soldados resolvieron escribir cartas en duplicados, imponiéndole a Almagro de todo lo que habían hecho para su expedición. Dos de ellos salieron con las cartas, quedando el tercero en el Valle de Coquimbo, calculando que la expedición de Almagro había de tomar uno de los dos únicos caminos que conducía a Chile , uno de los soldados se metió al desierto , siguiendo la vía construida para el Inca y colocó la carta en lugar donde pudiera ser vista y el otro atravesó la Cordillera y fue a colocar en el camino a Tucumán , esta última fue la que encontró Almagro antes de cruzar la cordillera .Vuelto los dos jinetes de colocar las cartas , se unieron en Copiapó donde les esperaba el tercero pero como los meses pasaron sin que llegase la expedición que ellos habían anunciado y para lo cual habían hecho acopio de meses, el cacique Aníen , Gobernador de Coquimbo y el cacique Mercandil , creyendo haber sido burlados por los tres españoles , acordaron darles muerte, en cuyo acto tuvieron participación algunos Jefes del Valle de Copiapó .
Por fin, después de increíbles penurias , llegó la expedición de Almagro a Coquimbo , donde fue bien recibido por los indios y por el cacique gobernador.
Almagro pudo averiguar todo lo referente a la muerte de los tres soldados españoles, pero esperó el momento propicio para vengarlos, estableciendo muy buenas relaciones con los indígenas.
Pronto se presento una ocasión para efectuar la venganza. Llegaron a reunirse los destacamentos que habían dejado en Copiapó y en Huasco trayendo algunos indígenas comprometidos en la muerte de los tres jinetes. Entonces Almagro, aparentado desentenderse del crimen ejecutado, ordenó sólo que los vigilaran.
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